El pedido llega. La pregunta es por dónde.
Un mensaje a las once de la noche, un llamado que nadie atendió, una consulta que quedó sin responder tres días. El trabajo no es resolver el pedido: es acordarse de que existe.
MiDoc te da un link para pasarle a tus pacientes. Todo lo que pidan entra por ahí y aparece en una sola lista, con lo que necesitás para resolverlo.
Cómo funciona
Compartís tu link
Uno solo, tuyo. Va en tu Instagram, en la firma del email o pegado en la puerta del consultorio.
Tu paciente pide
El turno no necesita cuenta. Para los trámites entra con Google, así después puede ver en qué quedó cada pedido.
Respondés desde el panel
Cuando marcás un pedido como resuelto, el paciente recibe un email. No hay que avisarle a mano.
Qué resuelve
Turnos sin cuenta
Tu paciente elige día y horario de tu agenda. No tiene que registrarse ni pagar nada en la app.
Certificados y constancias
Llegan con los datos completos desde el formulario. Sin ida y vuelta para pedir el nombre bien escrito.
Pedidos de receta
El pedido te llega ordenado. La receta la firmás donde la firmás siempre.
El dato con el que facturás
El paciente pega el token de su obra social cuando hace el pedido. Deja de ser algo que perseguís después.
Un panel, no una bandeja
Los pedidos tienen estado. Se ve qué falta resolver sin leer una conversación entera para entender en qué quedó.
Cada consultorio, aparte
Los datos de tus pacientes son tuyos y no se cruzan con los de otro consultorio. Está garantizado en la base, no sólo en la pantalla.
Lo que MiDoc no hace
- No emite ni firma recetas. Recibe el pedido y lo ordena. La prescripción la firmás en tu plataforma habilitada, como indica la Ley 27.553.
- No les cobra a tus pacientes. No hay pagos en la app. Lo que se cobra, se cobra en el consultorio.
- No atiende por vos. No es telemedicina, no da diagnósticos y no responde nada con IA.
Empezá con tu link
Cargamos tu consultorio, tu agenda y tus obras sociales. Vos lo probás antes de pasárselo a nadie.
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